La situación legal de la marihuana en Barcelona

Supongo que la mayoría de la gente que visita Barcelona o la que aún está planeando visitarla, tienen la idea bastante vaga sobre la legalidad de cannabis aquí o por si hay los coffeeshops en la ciudad. Y esto no es sorprendente, porque cuando tratas de averiguar hojeando las paginas en Internet si la marihuana está permitida en España o no, a menudo no encuentras una respuesta clara. Y cuanto más fuentes estudias, más contradicciones ves y más preguntas tienes. La razón de eso no es tanto la incompetencia de los autores, como, digamos, el hecho que la situación con el cannabis en España tiene múltiples capas . Por supuesto, no pretendo ser absolutamente objetivo, pero me esforzaré mucho para asegurarme que después de leer este artículo tengas un cuadro más o menos completo.

Pero aún así, que tal una versión breve?

En pocas palabras, según la ley española:

  1. no puedes vender o comprar la marihuana, hachís, etc..;
  2. no puedes poseer la marihuana;
  3. no puedes consumir la marihuana en vía pública.

Es lo más importante que necesitas saber.

Pero, sin embargo:

  • puedes hacerte el socio en un club de cannabis (no es exactamente lo mismo que un coffeeshop) y consumir el cannabis dentro de sus muros;
  • puedes cultivar 2 plantas y usar el cannabis dentro de tu espacio privado en modo tal que este no se puede ver desde la vía pública.

También en España la legalización de la marihuana se manifiesta en la accesibilidad pública a las semillas de esta planta para la adquisición. De acuerdo con la situación en 2020, hay más de mil tiendas abiertas en todo el país con parafernalia, souvenirs, máquinas de fumar y diversos equipos para el cultivo.

A pesar de que en España existe efectivamente una despenalización de cannabis, no hay programas relacionados con el uso medicinal de marihuana. Y no operan los coffee-shops en el sentido puro.

De iure

Quiero disculparme por adelantado por el árido lenguaje legal. A mí tampoco me gusta, así que intentaré usarlo lo menos posible.
Entonces, ¿qué nos dice la ley española?

  • La venta e importación de cualquier cantidad de cannabis es ilegal y constituye un delito penal punible con la pena de prisión.
  • La compra, la posesión, el uso de la marihuana en España, así como de hachís y similares, en la vía pública es también un delito, pero más leve. En ese caso, la pena será una multa y la confiscación de la sustancia.

Pero no es tan complicado como podría parecer: hay opciones en las que se puede consumir el cannabis legalmente. España ha tenido durante mucho tiempo una actitud bastante leal ante las drogas. Es difícil responder con certeza en qué año se legalizó la marihuana en España, pero tras una serie de decretos del Tribunal Supremo del país en los 1970s, la posesión de una pequeña cantidad de sustancias ilegales dejó de ser un delito penal.

En el marco de la despenalización, España ha legalizado esencialmente el cultivo de la marihuana. En general la ley permite a los individuos que consuman el cannabis, cultivarlo en España para el uso personal. Esta resolución y más la ley que permitía el “uso de drogas colectivo”, fueron utilizadas por los entusiastas del cannabis para desarrollar un modelo de clubes sociales en los cuales la hierba se produce “colectivamente” y se distribuye a los socios de las asociaciones cannábicos para el uso personal.

El origen de los clubes de marihuana

El primer club cannábico fue fundado en 2001. Los expertos jurídicos han definido varios criterios con cuales los clubes de marihuana deben cumplir para mantenerse dentro de un marco jurídico bastante estrecho y no quedar comprendidos por las leyes relacionadas con el tráfico de drogas.

  • Los clubes de cannabis deben inscribirse en el registro regional de las asociaciones. El término “asociación” no se utiliza aquí por casualidad: tiene una definición específica y concreta en la ley española. Suena aproximadamente así: es “un grupo de personas que llegan a un acuerdo para lograr un objetivo común por razones no lucrativos”. El derecho de los ciudadanos españoles a formar diversas asociaciones de interés es una parte importante del marco jurídico en el que se inscribe el modelo de los clubes de marihuana. Legalmente, los clubes cannábicos (incluiso los de Barcelona) son unas asociaciones como las de aficionados de ajedrez o de labor de ganchillo. Pero no son de ninguna manera unos coffeeshops.
  • Los clubes de la marihuana deben esforzarse para reducir los daños asociados con el suministro y el consumo de cannabis. Por ejemplo, deben fomentar el consumo responsable. Aunque creo que la mayoría de las personas adecuadas pueden hacerlo por su cuenta.
  • Los clubes cannábicos y sus espacos deben estar cerrados al público y la afiliación solo debe concederse por la invitación de un miembro de la asociación existente que pueda garantizar que la persona que desea asociarse es ya un consumidor de la marihuana. De eso se trata principalmente la importante distinción entre los clubes de cannabis y los coffeeshops públicos.
  • Deben observarse las limitaciones de la cantidad de cannabis que se consume. Los clubes mantienen el registro de la cantidad de la marihuana que cada socio recibe (generalmente marcada en una tarjeta individual especial) y establecen los límites diarios o mensuales.
  • El cannabis suministrado por las asociaciones debe consumirse inmediatamente. Creo que está claro que no se trata de “respirarlo” todo en una sola sesión inmediatamente en la recepción. Se entiende que el cannabis obtenido en el club se utiliza únicamente dentro de sus muros y no se puede sacarlo fuera.
  • Los clubes de marihuana deben operar sin fines de lucro. Los miembros de un club de cannabis pagan las cuotas que cubren los costes de la producción y administración del club, pero todos los ingresos generados se reinvierten. Además, los clubes, como cualquier otra organización, pagan el alquiler, los impuestos, las contribuciones a la seguridad social de los empleados, el impuesto sobre la renta de las empresas y a veces el IVA (21%).

 

Aunque los clubes de marihuana deben funcionar de acuerdo con esos criterios, en realidad se autorregulan y siguen sus propios códigos de conducta o los establecidos por las federaciones regionales de las asociaciones.

Así pues, a diferencia de la mayoría de los demás países, la legalización del acceso al cannabis en España no fue un resultado de ninguna iniciativa legislativa, sino de una constante prueba de los límites de la legislación vigente.

Aunque ya fueron iniciados y siguen iniciándose los procedimientos penales contra los clubes de cannabis (tanto para la distribución como para el cultivo), la gran mayoría de ellos han dado lugar a las absoluciones o a la suspensión de procesos.

El growing casero

A menudo se plantea la cuestión de cuánta marihuana se puede cultivar en casa en España y si es legal en este momento (en el año 2020). Sí, puedes cultivar el cannabis en casa para el uso personal (dentro de un espacio privado cerrado), pero no más de dos plantas. Si se puede ver las plantas desde la vía pública, te enfrentas a una multa grave, por eso los balcones y los alféizares de las ventanas lamentablemente no pueden ser utilizados a pesar del excelente clima español y el abundante sol. Si no tienes una terraza o patio adecuado que esté oculto de los extraños, tendrás que contentarte con la luz artificial. Y también hay que tener cuidado con los factores como el olor, porque si los vecinos se quejan de eso, no te evitarás los problemas.

De facto

Creo que con las leyes ya nos hemos orientado – espero que nadie se quedó dormido. Ahora hablemos de lo que pasa en la realidad.

En la práctica todo está mucho más sencillo: para los clubes, son fundamentales estás dos condiciones básicas que les permiten no caer en el código penal.

  1. Un club de marihuana debe ser una organización sin fines de lucro.
  2. Un club de marihuana debe seguir siendo una institución cerrada.

Estos son efectivamente los dos puntos importantes que siempre siguen todos los clubes oficiales de cannabis. El primer punto se exprime con la prohibición del uso de las palabras relacionadas con las finanzas y el comercio en la comunicación con el budtender (barman de cogollos). En otras palabras, no se puede decir “comprar” cuando uno elige los cogollos: en su lugar se utilizan varias palabras neutrales (“conseguir”, “tomar” y similares).

El segundo punto condiciona la registración obligatoria. En ningún club cannábico verdadero no podrás pasar más allá de la recepción sin mostrar tu identificación que compruebe que eres un adulto legal o sin rellenar un formulario de solicitud. Esto puede incluir también algunos detalles relacionados con la prohibición de la publicidad de las actividades de semejantes establecimientos.

Ten en cuenta que las asociaciones solo aceptan dinero en efectivo. Si te preguntas cuánto cuesta la marihuana en España, toma en cuenta que necesitarás unos 20 euros para la cuota de socio y en promedio unos 10-20 euros por un gramo de cogollos.

El mercado negro

Para completar el cuadro, quizás deberíamos mencionar el mercado negro de la marihuana. Gracias a la suave política de drogas, por las calles de Barcelona, especialmente en el centro, encontrarás muchas ofertas para comprar la hierba, hachís y lo demás. Pero debido a la alternativa legal en forma de los clubes cannábicos, hay unos elementos muy marginales que lo hacen también. Su público objetivo son los turistas que no están orientados en la situación local de cannabis. Hay muchos casos conocidos de viajeros que han sido robados con este pretexto.

Las ofertas del mercado negro pueden dividirse en dos tipos: comprar la marihuana directamente de las manos del traficante o ir a un falso “club de cannabis” – generalmente en un sótano oscuro. Con los clubes auténticos (que, a diferencia de los de sótano, parecen más bien a una cafetería de Barcelona) estos lugares siniestros, por supuesto, no tienen nada que ver: es sólo una especulación sobre el hecho que muchos turistas han oído hablar de estos lugares, pero no tienen ni idea de cómo deberían ser. En ambos casos, la calidad de la hierba es de basura y hay los potenciales problemas con la policía que te esperan, porque al actuar de esta manera te conviertes en un participante al tráfico de drogas. Depende de ti, si necesitas una aventura así en un país extranjero. En mi opinión, al tener una oportunidad única de fumar los cogollos de la más alta calidad de forma absolutamente legal en un ambiente agradable, entrar en contacto con los asuntos de la calle, por no decirlo algo peor, no es razonable.

El futuro de las asociaciones de consumidores de cannabis en España

La actitud ante los clubes de marihuana y la despenalización de cannabis varía entre las autoridades. Existe un debate constante en el que una parte propone legalizar completamente el cannabis y la otra parte propone reforzar el control o incluso cerrar las asociaciones que están fuera de control, algunas de las cuales tienen varios miles de miembros. También hay cierta tensión entre las autoridades centrales españolas y el gobierno de Cataluña. Los primeros sostienen que la política de drogas debe ser aprobada por el gobierno español y ser uniforme en todo el país. Pero la administración catalana, como podemos ver, no está de acuerdo con esto.

Personalmente, yo creo que la legislación actual sobre el cannabis en Barcelona funciona perfectamente y es un ejemplo de un equilibrio entre la prohibición total y la legalización. El modelo de los clubes cannábicos muestra cómo podemos limitar la accesibilidad y la promoción de la marihuana en los sectores vulnerables de nuestra sociedad, como los adolescentes, por ejemplo (no se puede entrar en un club hasta los 18 o incluso los 21 años). Y al mismo tiempo hacer que el cannabis esté legalmente accesible para los consumidores adultos.
Si estás listo para pasar de la teoría a la práctica, tenemos un artículo “Cómo unirse a un club de cannabis“.

Comments

You may also like